Indiana
Jones y el templo de la perdición
Ficha técnica:
Título: Indiana Jones y el templo de la
perdición
Año: 1984
Director Steven Spielberg
Género: Aventura, acción
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Premios:
Premio Oscar: Mejores Efectos Visuales.
Nominada a Mejor música
Premios BAFTA: Mejores Efectos Visuales. 4
nominaciones
Saturn Awards: 7 nominaciones
Japan Academy Awards: Nominada a Mejor film de
habla extranjera.
Esta película forma parte de una de las sagas
de aventura más icónicas de la historia del cine. Con el paso del tiempo, ha
generado debates sobre su tono más oscuro en comparación con En busca del arca
perdida. Revisar este clásico permite analizar su impacto visual, narrativo y
su posición dentro de la franquicia de Indiana Jones.
La historia nos sitúa en 1935, cuando el
intrépido arqueólogo Indiana Jones (Harrison Ford) escapa de un club nocturno en
Shanghái junto a su joven compañero Short Round (Jonathan Ke Quan) y la
cantante Willie Scott (Kate Capshaw). Tras un accidente aéreo, terminan en un
remoto poblado de la India, donde los aldeanos les piden ayuda para recuperar
una piedra sagrada robada por una secta secreta, los Thuggee, liderados por el
siniestro Mola Ram (Amrish Puri). A medida que Indiana se infiltra en el
templo, descubre un culto sangriento que practica sacrificios humanos y
esclaviza a niños para extraer más piedras mágicas.
La película mantiene la esencia de acción y
aventura que caracteriza a la saga, pero su tono es considerablemente más
sombrío, con secuencias que han quedado grabadas en la memoria del público,
como el espeluznante ritual de sacrificio o la frenética persecución en
vagonetas.
Steven Spielberg, quien ya había dirigido la
primera entrega de la saga, optó por una historia con una atmósfera más oscura,
influenciada por el cine Pulp y las películas de serie B de aventuras. El guion
de Willard Huyck y Gloria Katz se aparta del clásico esquema de “búsqueda del
tesoro” y apuesta por una narración más centrada en el horror y el peligro
constante.
Uno de los aspectos más destacados de la
película son sus efectos visuales, que le valieron un merecido Oscar. La utilización
de miniaturas, animatrónicas y efectos prácticos sigue siendo impresionante a día
de hoy. La escena de la persecución en las vagonetas es un hito en la historia
del cine de acción, lograda con una combinación magistral de modelos a escala y
rodaje en estudio.
En cuanto a las actuaciones, Harrison Ford
sigue encarnando a la perfección al carismático arqueólogo, mientras que
Jonathan Ke Quan aporta un contrapunto cómico y entrañable. Sin embargo, el
personaje de Willie Scott ha sido criticado por su rol estereotipado y su
constante actitud de “damisela en apuros”.
Indiana Jones y el templo de la perdición es una
película visualmente impresionante y con secuencias de acción memorables, pero
su tono oscuro y algunos elementos narrativos han generado controversia a lo
largo de los años. Si bien no alcanza el equilibrio perfecto de En busca del
arca perdida, sigue siendo una entrega vibrante dentro de la franquicia y una
pieza clave en la evolución del cine de aventuras.