Ficha técnica:
Título: Señor, dame paciencia
Año: 2017
Director: Álvaro Díaz Lorenzo
Género: Comedia
Nacionalidad: España
Duración: 91 minutos
Esta película, pese a no ser una obra maestra del cine,
sigue siendo una opción ligera para disfrutar en familia. Su mezcla de humor y
temáticas contemporáneas, como las diferencias ideológicas y generacionales
dentro de una familia, la convierten en una propuesta interesante de analizar
dentro del cine de comedia española
Señor, dame paciencia sigue la historia de Gregorio (Jordi
Sánchez), un hombre de mentalidad cerrada y carácter conservador, que tras la
repentina muerte de su esposa Marisa (Rossy de Palma) debe enfrentarse a un fin
de semana con sus hijos y parejas, todas radicalmente opuestas a sus valores. El
viaje al sur de España para esparcir las cenizas de su mujer se convierte en un
choque cultural y generacional que lleva al protagonista a cuestionarse sus
prejuicios y formas de ver la vida. Con situaciones cómicas y momentos de
tensión disfrazados de humor, la película busca transmitir un mensaje de
tolerancia y aceptación.
La película sigue la línea de otras comedias familiares como
Ocho apellidos vascos (2014) y Ocho apellidos catalanes (2015), donde se
exploran las diferencias culturales y los prejuicios a través de un tono humorístico.
Sin embargo, a diferencia de estas, Señor, dame paciencia se centra en la
dinámica familiar más que en los contrastes regionales. Además, su tono
recuerda a clásicos de la comedia estadounidense como Mi gran boda griega (2002),
donde también se juega con las tensiones familiares y el choque de ideologías.
En cuanto a la puesta en escena, la película no ofrece
grandes innovaciones. La dirección de Álvaro Díaz es funcional, sin riesgos ni un
estilo distintivo. El movimiento de cámara es convencional, con predominio de
planos medios y generales que buscan capturar la interacción entre los personajes
sin destacar especialmente en la composición visual. la cinematografía es
colorida y luminosa, reflejando el tono ligero de la historia, pero sin grandes
esfuerzos estéticos.
La ambientación en el sur de España añade un punto
pintoresco a la película, pero se apoya en estereotipos más que en una representación
auténtica. La banda sonora cumple su función sin destacar, acompañando las
escenas de humor con ritmos animados y ligeros.
Señor, dame paciencia no es una película que deje huella en
la historia del cine, ni destaca especialmente dentro del género de la comedia.
Sin embargo, es una opción entretenida para ver en familia, sin mayores
exigencias. Su humor es sencillo y accesible, aunque en ocasiones algo forzado,
y su mensaje de tolerancia y aceptación, aunque predecible, es positivo. La película
que, aunque no merece un aprobado en términos cinematográficos, puede ser una opción
adecuada para una tarde risas en familia.